lunes, 7 de octubre de 2013

El fin del VIH.(sida) molécula que destruye las células infectadas (cuba)

Aquello contra lo que los científicos y médicos de todo el mundo han estado luchando durante años, y que se ha convertido en el mayor desafío de sus vidas, puede haber llegado a su fin. Se trata del VIH, el virus de la inmunodeficiencia humana, precursor viral del SIDA, y que es una evasiva que muta con frecuencia y, por lo tanto, rápidamente se convierte en inmune a la medicación.

Pues bien, un grupo de investigadores de la Universidad Drexel, en Filadelfia (EEUU), han descubierto la forma de evitar el virus y llevarlo a la autodestrucción. Consiste en el uso de una molécula llamada doble acción Inhibidora Virolítica (DAVEI, en sus siglas en inglés), que destruye las células infectadas sin dañar las sanas.

Hace tan solo unos días que ONUSIDA, el organismo de Naciones Unidas encargado de la lucha contra el VIH, dijo estar cerca del fin de la epidemia, que podría darse para el año 2030. Tal vez su director adjunto, Luis Loures, hizo estas declaraciones conociendo ya este gran adelanto.


La molécula combina componentes modificados de la inmunidad del VIH con una proteína que hace que el virus renuncie a su protección. La molécula de DAVEI se compone de dos piezas principales: la región proximal de membrana externa (MPER), que se une a las membranas virales, y cyanovarin (CVN), que se une a la capa de la proteína del virus. Al unirse, imitan la situación que se produce cuando se une a una célula. “Así, el truco de DAVEI es hacer que del virus piense que está a punto de infectar a una célula sana, cuando, en realidad, no hay nada para que se infecte. Solo libera su carga genética inofensivamente y muere”, asegura el Dr. Cameron Abrams, profesor en la Facultad de Ingeniería de Drexel e investigador principal del proyecto.


Los médicos cubanos han presentado este miércoles, en La Habana, el resultado de 14 años de investigaciones, una solución de péptidos antitumorales cuyo análogo natural es capaz de ofrecer una dinámica positiva en los tratamientos oncológicos. Según los especialistas cubanos, lo que hace única esta solución de péptidos es que puede actuar en aquellas zonas del cuerpo humano que son imposibles de operar o tratar con quimioterapia u otras terapias modernas.Un ejemplo claro del éxito del nuevo método es el niño Leo, que padece cáncer cerebral. Ahora el muchacho parece un chico común y corriente y es difícil adivinar a primera vista que hace solo unos meses le ganó una batalla a la muerte.  El lugar donde Leo tenía el tumor no permitía someterlo a la operación que necesitaba, ya que corría un gran riesgo de perder la vida. El único posible remedio para el menor era el fármaco desarrollado por los investigadores cubanos del grupo empresarial Labiofam, basado en péptidos naturales. Aunque el medicamento todavía pasa por la fase experimental, ya ha dado muestra de sus efectos curativos.La especialista en ensayos clínicos de Labiofam Niudis Cruz Zamora, ha presentado a RT la prueba de la eficacia del nuevo producto mostrando la dinámica positiva en el tratamiento de Leo.”El paciente empezó con una lesión inmensa que medía en altura 32 milímetros, gran hidrocefalia y durante los siete meses que estuvo encamado solamente se le trató con la solución de péptidos naturales. La altura disminuyó de 32,4 a 27,1 y para mayo de 2013, la lesión alcanzó su tamaño mínimo”, explica la científica.Entre los pacientes  tratados con la solución figuran personas con la enfermedad en estado avanzado, que no tienen alternativa oncológica. “Yo estaba mal, como un vegetal, no podía hacer nada, no podía caminar, no podía hablar, hablaba enredado; para mí esto fue un gran avance”, confiesa Yarislenis Abreu Castaneda que ha podido recuperar una vida normal gracias a la innovación de Labiofam.Los especialistas afirman que gracias a su impresionante efecto, que mejora la calidad de vida de los enfermos, la solución fue la base para una medicina que podría convertirse en una arma definitiva contra el cáncer.Según representantes de la entidad, el producto podría revolucionar el mercado, ya que no se habla de falsas expectativas sino de pruebas sólidas efectuadas en animales que demostraron que se logra la reducción del 90% del tumor y en algunos casos su desaparición casi total.

“No existe en la base de datos internacional ningún principio activo con efectos similares”, asegura el investigador científico de Labiofam, Alexis Díaz García. “Estamos previendo que pueda convertirse en una futura formulación que pueda resolver los casos de cáncer que no tienen solución, estamos hablando de cáncer de mama, colon, próstata, que ocupan los primeros lugares de mortalidad”, agregó.

Sin embargo, los planes de la empresa van más allá de la curación. El director del grupo empresarial, José Antonio Fraga, ha afirmado que “este producto va a ser efectivos tanto en el tratamiento de los enfermos como para la prevención de la enfermedad”.

Los gerentes del Centro de Investigación de Cuba están seguros de que la producción del innovador fármaco supondrá un paso trascendental en un futuro cercano para hacer frente a este mal que  siega anualmente millones de vidas.